A veces siento que sos una droga. Puedo estar todo el día encima tuyo pero, si nos alejamos, mi cuerpo sufre abstinencia. SI, ABSTINENCIA, con todos esos síntomas físicos que uno siente, me muerdo los dedos, miro constantemente el celu (a ver si me escribiste y no me di cuenta), te extraño, te necesito, mi cuerpo te reclama, mi cabeza no para.
Respiro hondo, intento tranquilizarme y me pregunto, ¿te pasará lo mismo? ¿Sentirás esta abstinencia HORRIBLE? No recuerdo haber vivido algo así desde la adolescencia -o quizá no recuerdo porque nunca me pasó-.
Cuando te veo, te toco, te siento, encajo -encajamos- como esa dosis que te calma.
Sos mi droga y no me da vergüenza decirlo.