y cuando algo está mal, los pensamientos oscuros invaden nuevamente. Nunca se fueron, nunca se van a ir. Siempre van a estar. Eternamente surgiendo cuando algo no sale bien.
Llorar ya no sirve.
Hay momentos en los que creo todo puede cambiar y esos pensamientos van a desaparecer pero en cuanto algo sale mal, ahí están, recordandome que no estoy a la altura de mi felicidad.
No comments:
Post a Comment