Afuera el cielo celeste radiante, adentro parece gris y oscuro. Acá todo es gris desde que no estas. Las vaquitas de San Antonio viven posándose en mi ventana y a ninguna le pido deseos, mi único deseo era tenerte a mi lado y jamás lo escucharon.
Aún me acuerdo cuando partiste, me sonreíste y lloraste al mismo tiempo. Verte así me recordó a esos momentos cuando los opuestos encajan perfectamente, como la sensación de correr una tarde calurosa y una brisa de aire frío queme la garganta, como cuando hacemos el amor por horas y los músculos queman de tanto moverse para conseguir ese momento único, la sensación más agria y dulce al mismo tiempo...
Enloquecer siempre es la mejor de las opciones cuando todo está mal, pero lamentablemente siempre voy a conservar ese maldito pie en el suelo, el maldito cable a tierra.
Aún me acuerdo cuando partiste, me sonreíste y lloraste al mismo tiempo. Verte así me recordó a esos momentos cuando los opuestos encajan perfectamente, como la sensación de correr una tarde calurosa y una brisa de aire frío queme la garganta, como cuando hacemos el amor por horas y los músculos queman de tanto moverse para conseguir ese momento único, la sensación más agria y dulce al mismo tiempo...
Enloquecer siempre es la mejor de las opciones cuando todo está mal, pero lamentablemente siempre voy a conservar ese maldito pie en el suelo, el maldito cable a tierra.